Sábado 22 de julio de 2017 NOTICIAS  |  VIDEOS


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Él Me Levantará
por Mike Richardson

¿Alguna vez has tenido un mal día, un día verdaderamente malo? ¿Uno de esos días en que nada parece salir bien, sino que por el contrario todo parece ir de mal en peor? Uno de esos días en que parece que sucede una cosa mala tras otra. ¡Cuando todavía no te has recuperado de una cosa mala y ya sucedió otra! Uno de esos días cuando te dices a ti mismo, “Bueno, por lo menos las cosas no pueden estar peor.” ¡Y luego se ponen peor! He pasado por un par de semanas en que las cosas me parecieron así.

Fui a Monterrey buscando respuestas. Estaba buscando respuestas y las encontré. Pensé que estaba preparado para cualquier cosa; pero debo admitir que realmente no lo estaba.

Mi amigo, César, me ha estado ayudando a encontrar a los mejores médicos y me ha acompañado a todas mis citas. Mientras íbamos a recoger los resultados de la resonancia magnética, le comentaba a César que yo pensaba que los resultados iban a salir mejor que los resultados del examen que me había hecho unos años atrás. Cuando leí los resultados, lloré. ¡Estaba preparado para cualquier cosa menos para esto!

Varios días después me ordenaron otra resonancia magnética para determinar si tenía lesiones en la columna vertebral. Para entonces ya me había resignado a aceptar al avance de la esclerosis múltiple, y había decidido que después de muchos años de no haber tomado los medicamentos normales para esta enfermedad, ahora lo apropiado era que los volviera a tomar. Pero después de que el neurólogo vio las anormalidades en el estudio de la resonancia magnética me envió, ese mismo día, con el cirujano y me dijo que no me preocupara por tratar la esclerosos múltiple sino hasta que se hubiera tratado este otro problema.

El reumatólogo también me dio básicamente el mismo consejo.

La espondilitis anquilosante me tomó de sorpresa. Una vez más, lloré.  La espondilitis ha ocasionado crecimiento en la masa ósea provocando la curvatura de la espina dorsal e inflamación de la columna vertebral. La única manera de solucionar esto parece ser una cirugía. Cuando el doctor estaba observando los resultados de la resonancia magnética de repente emitió una exclamación de sorpresa. Cuando le pregunté por qué, me dijo que cuatro de mis vértebras se veían como las que esperaría ver en una persona de mucho mayor edad que la mía. Debido al espacio tan reducido que existe en la abertura de las vértebras no hay fluido espinal circulando alrededor de esas cuatro vértebras.  Según la opinión del médico existe un gran riesgo de que ocurra algún daño si no me opero. Tres doctores han opinado que es una situación urgente. Después de evaluar la información, creo que están en lo correcto. Si el Señor confirma esta dirección por medio de la provisión de los fondos, me someteré a la operación en las próximas dos o tres semanas.

Se me ha dicho que debo usar un collarín todo el tiempo, no debo estar de pie mucho tiempo, debo predicar sentado, no debo subir escaleras más de dos veces al día, no debo manejar, y bueno, la lista de lo que “no debo” es más larga, pero con esto se dan una idea.

Las cuestiones de salud que estoy enfrentando son multifacéticas y complejas. Además de la esclerosis múltiple y la necesidad de cirugía en mi espina dorsal, también se me ha diagnosticado gota y artritis psoriática. Los análisis han mostrado que hay poca comunicación en los nervios entre mis rodillas y mis pies. Los efectos a largo plazo de esto no se pueden determinar sino hasta que se haya reducido la inflamación en mis piernas.

En la mayoría de los días puedo andar con ayuda del andador. Algunos días puedo andar sin necesidad del andador. No he tenido un solo día sin dolor en los últimos tres meses.

Sí, han habido lo que se podrían considerar como días malos. Han habido días en que he llorado. ¡Pero hay maneras para hacer que un mal día se convierta en un buen día! Hay una manera para encontrar la victoria y ser un vencedor — ser más que vencedores. Debemos estar dispuestos a subir a las montañas para poder experimentar lo que Dios quiere de nuestras vidas. El cruzar el valle y ascender la montaña puede parecernos difícil, pero esos son los lugares y los momentos preciosos en nuestras vidas de intimidad con Dios. Entonces se puede ver el poder de Dios, y esto producirá cambios y traerá bendiciones.

En la montaña, o mejor dicho, al ir subiendo la montaña podrás ver el poder de Dios y esto producirá en ti cambios, te traerá bendiciones y verás la gloria de Dios. Al ir subiendo la montaña Dios te restaurará, te dará consuelo, te exhortará y edificará. La invitación de Dios a su pueblo siempre ha sido, “Sube a la montaña y conóceme.” Sube a la montaña y tu vida nunca será igual.

Sí, estoy luchando. Sí, tengo dificultades físicas. Pero cuando soy débil, entonces Dios es fuerte en mí. Cuando siento que ya no puedo seguir, entonces me estoy acercando al punto de poder ser útil para Dios. Cuando siento que la carga es demasiado pesada y ya no la puedo llevar, en ese momento tengo que voltear y mirar a Dios. Y cuando permanezco con mis ojos puestos en Él, entonces podré ser usado por Él.

Nuestros valles pueden convertirse en montañas.

Dios es bueno—todo el tiempo. Cuando todo va bien; Dios es bueno. Cuando todo va mal; Dios es bueno. Dios es bueno todo el tiempo.

Quisiera sugerir que solamente hay una diferencia entre nuestras montañas y nuestros valles; ¡nuestra actitud!  Creamos, verdaderamente creamos, en lo más profundo de nuestro corazón que Dios está usando las situaciones difíciles para nuestro bien.  Si creemos esto, entonces nuestros valles se convertirán en nuestras montañas, en un instante.

Cuando verdaderamente entiendas esto en las profundidades de tu corazón, ya no andarás en el valle porque Dios habrá convertido tu valle en una montaña. 

Esta ha sido una larga lucha en busca de respuestas. Pero parece que la búsqueda está llegando a su fin. Dentro de dos semanas tendré por lo menos un vistazo de lo que encierra el futuro. Y sé, de seguro, que eso incluye la paz que sobrepasa todo entendimiento.

En Cristo,

Mike

PD: Este es un sermón donde hablo acerca de la obra que el Señor está haciendo en mi vida: