Sábado 18 de noviembre de 2017 NOTICIAS  |  VIDEOS


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Misioneros han muerto
por EHE

John y Wanda Casias habían sido misioneros en México por casi treinta años. Anoche su casa, que se localiza en El Cercado, Nuevo León como a unos ochenta kilómetros de nuestra casa, fue invadida. Como resultado de la invasión y del robo ambos fueron muertos. El cuerpo de ella fue abandonado en la casa. A él aparentemente lo mataron fuera de la casa y su cuerpo fue abandonado junto al camino.

Es mi oración que Dios traiga consuelo a su numerosa familia en estos momentos tan demandantes y que use el trabajo que ellos realizaron durante sus vidas, y durante sus muertes, para avivar el fuego de un avivamiento dentro de nuestras fronteras. Josué 1:9.

Los Casias no estaban neciamente viviendo un "sueño." La última carta de oración que enviaron muestra que sabían del costo potencial involucrado en permanecer en México. Él escribió: 2 Timoteo 3:1 "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos". La única esperanza para el pueblo de México es que Jesucristo esté en ellos, esa es la ESPERANZA de gloria. Debo admitir que ahora está siendo más fácil testificar a los ricos, por lo menos están escuchando. Los ricos están huyendo a Canadá y a los Estados Unidos buscando protección. El único problema es que cuando regresan para renovar sus visas, el cartel los está esperando, y entonces los matan o los secuestren pidiendo miles de dólares, en algunos casos hasta millones. El cartel NO tiene misericordia ni valora la vida. ¡Son asesinos despiadados! Probablemente escucharon acerca del alcalde de nuestro pueblo que fue secuestrado el 15 de agosto y asesinado el día 18. Lo arrojaron junto ! al camino, como si fuera un animal, con las manos atadas y con una venda sobre los ojos. Era un joven excelente que estaba en contra del cartel. Por favor oren por su familia, su esposa, sus hijos y sus padres.

Estas palabras eran verdaderas cuando las escribió. Y siguen siendo verdaderas al día de hoy: "La única esperanza para el pueblo de México es el evangelio de Jesucristo." John y Wanda consideraron el costo de traer la esperanza de la salvación a la gente. Ellos están hoy en la presencia del Señor.

Yo creo que hay muchos, tal vez cientos, tal vez miles, que han sentido un ligero empujón por parte del Espíritu Santo diciéndoles, "Id, pues…" pero se han resistido, han dado excusas, o deliberadamente han desobedecido. El tiempo es corto y la mies está ya madura.

Ora por esta familia pero, por favor, no te detengas allí. Ellos reconocieron que el llevar aunque fuera a una sola familia a Jesús justificaba el costo. Es natural que Dios se manifieste-que traiga un gran avivamiento en tiempos de obscuridad. La crisis en México, la crisis que está por ocurrir en los Estados Unidos, es una puerta abierta para la Iglesia y para el evangelio de Jesucristo. Es tiempo para la Iglesia; es tiempo para la Palabra de Dios. Es tiempo de avivamiento. Es tiempo para que Dios comience una obra en las vidas de miles de personas, aquí, en nuestro amado México.

Marcos 16:15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Este es un mandamiento de la palabra inerrante de Dios. Debemos creerla. Hay esperanza para México. Hay esperanza para los jóvenes involucrados en la maldad que nos rodea. Hay esperanza para los sicarios y los asesinos; los ladrones y los adúlteros. No debemos pensar que cuando hay caos y tinieblas, es porque Dios se ha escondido.

La naturaleza de Dios es ser atraído por las tinieblas, porque Dios no teme a las tinieblas. ¡Es el tiempo de México! Nuestro país está al borde de un avivamiento como el mundo jamás ha visto. Es el tiempo de Dios, ¡aquí en este país! Es el tiempo de la Iglesia. La Iglesia, nosotros somos la luz de Dios en este país. Nuestra luz, la antorcha de Dios que arde en nosotros, puede iluminar a este país con el evangelio.

Aunque vemos muchos problemas, aunque vemos crímenes como nunca antes, aunque veamos una gran pérdida de valores; aunque haya problemas en la economía, y tengamos problemas en las iglesias; es el tiempo. Es el tiempo de Dios y de su Iglesia. Todas estas circunstancias son solamente la garantía de que nuestro país tendrá un avivamiento; un obrar de Dios en los corazones de muchos. Ahora es el tiempo. Dios está aquí, y está diciendo, "el tiempo es ahora."

Veamos como fue al principio del mundo. Génesis 1:2. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. En este tiempo no había nada hermoso, ni bonito. No había nada que celebrar. Pero Dios dijo, "Sea la luz." Él no fue a un lugar donde ya había luz. Él no estaba buscando la luz. Pero Él simplemente dijo, "Sea la luz."

Él no estaba buscando el orden en medio del desorden. Sino que en ese lugar obscuro y desordenado fue en donde se apareció Dios. Él mismo creó el orden en donde estaba el desorden; Dios cambió todo en un instante. Es tiempo para nuestro país. ¡Es el tiempo para México!

Si estás pasando por alguna circunstancia difícil, o estás enfermo, esto significa que estás en posición de ver la gloria de Dios. La Iglesia debe saber que cuando surge una gran adversidad, Dios está de su lado.

Ora por esta familia y ayúdales, pero por favor, no te detengas allí. Tenemos una puerta abierta para la Iglesia y para el evangelio de Jesucristo. Es tiempo para la Iglesia; es el tiempo para la Palabra de Dios. Es un tiempo de avivamiento. Es el tiempo para que Dios comience una obra en las vidas de miles de personas aquí en nuestro amado México. John y Wanda no fueron unos necios por perder sus vidas en la forma en que las perdieron. Ellos habían calculado el costo. Ellos sabían, más allá de cualquier duda, que la salvación de una sola alma valía todo lo que tenían en este mundo.

Si tú no conoces a Jesucristo como tu salvador, ahora es el tiempo. Arrepiéntete y cree, ese es el camino de la salvación. Si ya conoces a Jesús, ahora es el tiempo para un avivamiento. Póstrate delante del Dios Santo y pídele que comience ese avivamiento en tu propia vida. Pídele que te prepare para ser instrumento útil en las manos del Dios vivo. Pídele que tu vida pueda ser útil en sus manos.