Domingo 24 de septiembre de 2017 NOTICIAS  |  VIDEOS


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Amistad: ¿Frente a Frente o por Facebook?
por Heather Sheen

Lo he hecho de las dos maneras. Antes era una persona no-tecnóloga que rara vez usaba el Internet y cuando lo usaba era para mandar un correo electrónico a mi abuela. Después me convertí en una experimentada tecnóloga con membresías en diversos foros en línea, obtuve una cuenta en Facebook, y establecí amistades en línea por todo el mundo. Mis amigos más cercanos ahora incluyen a aquellos que solamente he conocido en línea como también a aquellos a quienes conozco en persona. De manera que me siento calificada para pontificar en algunas de las cuestiones que tienen que ver con las amistades de sus hijos en nuestra sociedad “Facebook” moderna.

Primero, veamos lo que la Biblia dice acerca de las amistades. Hay muchas Escrituras acerca de cómo escoger amigos como también de cómo ser un amigo. Uno de los pasajes más famosos acerca de la amistad se encuentra en Eclesiastés 4:9-12. “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.” Esto nos dice que Dios diseñó la amistad como protección, como apoyo y para fortalecernos.

Puesto que aparentemente los amigos desempeñan papeles tan importantes en nuestras vidas, haremos bien en escoger sabiamente a quienes serán nuestros amigos. Lo que nos lleva a otra serie de pasajes. En 1 Corintios 15:33 (LBLA) dice: “No os dejéis engañar: Las malas compañías corrompen las buenas costumbres.” Proverbios 13:20 (LBLA) agrega a lo anterior: “El que anda con sabios será sabio, más el compañero de los necios sufrirá daño.” De manera que podemos concluir con toda seguridad de la Palabra de Dios que la amistad es importante y que debemos escoger amigos que sean sabios en vez de necios.
Ahora tenemos algunas normas con las cuales explorar el tema del uso que sus hijos hacen de Facebook y de otros sitios en línea diseñados para contactar personas y establecer amistades.

La primera pregunta es: ¿Realmente se pueden establecer amistades sabias y que sean de aliento en línea? Puedo responder de mi propia experiencia: Sí, se puede. Segunda pregunta: ¿Existe el peligro de que los foros en línea y esas amistades degeneren en pérdida de tiempo y en meras tonterías? De nuevo puedo responder de mi propia experiencia. Definitivamente que sí. Entonces, ¿cómo pueden los padres navegar con sus hijos a través de estos peligros para lograr promover buenas amistades y desalentar las tonterías que solamente les hacen perder el tiempo? Enseguida presento algunos lineamientos básicos para su consideración.

Eviten las actividades en línea que sean impersonales tales como: los juegos, las encuestas y las listas de datos sin sentido y al azar acerca de usted. Estas pueden ser divertidas… pero adictivas. Le pueden hacer perder grandes cantidades de tiempo sin ningún propósito o provecho real. ¿Realmente importa que sus amigos sepan “qué clase de vegetal quisieras ser”? o “¿con cuál artista de cine te identificas más?” Esto no es generalmente el tipo de temas que establecen amistades profundas. Aunque sea divertido ocasionalmente involucrarse en actividades frívolas con algún amigo, las amistades verdaderamente benéficas involucran mucho más que meras tonterías.

Alienten la práctica de realizar verdaderas conversaciones en línea. En vez de mandar una nota breve al “muro” de alguien, envía un verdadero mensaje que incluya varios párrafos y que contenga ortografía correcta. Únete a un foro de debates y aprende a presentar tu postura de manera coherente y persuasiva. Toma nota si algún amigo en línea está pasando por pruebas o enfermedades y prepara notas o tarjetas de aliento que sean creativas para hacérselas llegar. Usa el Internet para comunicarte de manera considerada y provechosa.

Como una nota aparte, los padres deben ser cautelosos respecto a permitir el uso de mensajes de texto por medio de teléfonos celulares. Este tipo de mensajes rara vez contienen siquiera algo de profundidad y generalmente requieren del uso de mala ortografía para maximizar la cantidad de palabras. Los mensajes de texto deben limitarse a preguntas o comentarios breves y necesarios en vez de ser usados para sostener “conversaciones” con frases superficiales y sin sentido.

Aliente a su hijo a no hacer “amistad” con cada persona que conozca ni con cada individuo que se lo solicite. Es tentador querer “superar” a otros y tener más amigos en su lista. Pero ayude a su hijo a hacerse las siguientes preguntas: ¿Me trae algún beneficio el estar leyendo los mensajes que fijan estas personas en su página? ¿Vale la pena ver las fotos o los videos que suben? ¿Realmente me edifica chatear con ellos en línea? Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es “no,” entonces puede no ser tan buena idea ser “amigo” de esa persona. Recuerden, las malas compañías corrompen las buenas costumbres – inclusive en línea.

Esté consciente de la seguridad y de los peligros que existen en línea. No dé a conocer fechas de nacimiento, domicilios, números de teléfono, listas de miembros de su familia, o alguna otra información personal. Aquí les presento una historia atemorizante que escuché la semana pasada. Una amiga mía se encontró tirada en un estacionamiento la licencia de manejar de una mujer. Entró a Facebook, encontró a la muchacha y descubrió que había puesto, ¡toda su información personal incluyendo su horario de cada día (estaba en la universidad) en su cuenta de Facebook! Con esa información, mi amiga pudo ir y físicamente encontrarse con ella sin nunca antes haber hablado con ella y regresarle su licencia. Lo que vino a mi mente fue “!Qué bueno que la licencia no fue hallada por un hombre acosador perverso¡” ¡Esa muchacha había puesto demasiada información personal en Internet!

Pídale cuentas a su hijo por su comportamiento en línea. Los niños menores de 18 años deben tener su actividad en línea monitoreada de una manera adecuada a su edad. Los padres deben tener acceso por medio de una contraseña a ver los sitios y las actividades en las que ha estado su hijo en línea. (Nota del traductor: Esto se logra instalando un software que actúa como filtro, K9 Web Protection, es un buen programa y gratuito.) Esto es importante no solamente por razones de seguridad, pues también les da a los padres la oportunidad de hablar con su hijo acerca de su comportamiento en línea. He sabido de demasiados adolescentes que sin pensarlo dos veces groseramente “destruyen” a alguien porque no está de acuerdo con ellos o que suben fotografías o videos inconvenientes. Sé que los padres de esos muchachos estarían muy molestos si se enterasen del comportamiento en línea de sus hijos. En el mundo del Internet es muy fácil actuar de manera anónima y evitar las consecuencias de un mal comportamiento. Asegúrese de que su hijo sabe que le tendrá que rendir cuentas a usted por su comportamiento en público, ya sea público en línea o público frente a frente.

Procure balancear las amistades en línea con amistades reales de una persona frente a la otra. Una amiga se quejaba conmigo porque había estado en un restaurante en una reunión familiar donde habían asistido familiares que poco se veían pero casi todos los muchachos se la habían pasado enviando mensajes de texto por sus celulares en vez de hablar con las personas que los rodeaban. Este es un comportamiento inmaduro y desequilibrado.

En la vida real, “el hierro afila al hierro” de manera más eficaz conforme aprendemos a congeniar con las debilidades, excentricidades y peculiaridades de las personas. En línea, uno fácilmente puede “cortar” a todo aquel que de alguna manera le molesta o fastidia. En la vida real, uno tiene que vivir con ellos. Los niños necesitan aprender habilidades para relacionarse con otras personas como parte de su crecimiento hacia la madurez en la vida real.

Asegúrese de que sus hijos trabajan igual o inclusive más duro en sus relaciones interpersonales de la vida real que con sus relaciones interpersonales en línea. Esto quiere decir que tienen que aprender a amar y a disfrutar a sus hermanos y padres. Significa que tienen que aprender a sentarse y escuchar las historias del abuelo y tienen que aprender a trabajar en ese proyecto con la tía Fulgencia

Asegúrese de que sus hijos también están trabajando en mejorar su relación con Dios. El Señor no es como un amigo en Facebook al que podemos cortar o desconectar cuando no nos gusta lo que nos dice. De hecho, ¡si intentamos “desconectarlo” nos puede traer consecuencias muy serias! (¡Piense en lo que le pasó a Jonás!) Todos necesitamos desarrollar una comunicación diaria con Dios, el Sustentador de nuestras vidas. Él nos provee de una dirección amorosa diaria si tan sólo nos tomamos el tiempo para aprender a escucharle. El tiempo empleado en la lectura y meditación de la Biblia, así como en la oración personal, es más provechoso y necesario que el tiempo que pasamos con nuestros amigos en línea. Asegúrese de que estas sean prioridades que todos siguen en la familia.

Establezca reglas y límites claros. Una vez que la familia haya platicado acerca de estos temas, establezcan algunas reglas claras y pónganlas a un lado de la computadora. Las expectativas específicas le ayudan tanto a usted como a sus hijos para asegurarse de que juntos se dirigen hacia las mismas metas. Las reglas pueden incluir el limitar el número de horas al día en que pueden estar en línea, pueden especificar el tipo de información que no deben subir al Internet (números de teléfono, fechas de nacimiento, etc.), y para los hijos menores puede requerir que cualquier comentario que vayan a poner en algún foro deba primero ser leído por usted. Otra buena idea es que todos los miembros de la familia deberán primero tener su tiempo de estudio de la Biblia y oración antes de permitírseles el uso de la computadora. Mantenga la computadora en un área pública de la casa para que no sea fácil que hagan “trampa.” Cada familia tendrá que decidir por sí misma cuáles serán las reglas y lineamientos que se aplicarán en su hogar; aquellas que tengan más sentido para sus necesidades particulares.

El Internet es una herramienta maravillosa. Pero como cualquier herramienta, puede ser usada para lograr mucho bien o para causar mucho daño. De manera que es importante que entrenemos a nuestros hijos a utilizar el Internet en actividades sanas que avancen el reino de Dios. ¡Feliz navegación!

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Heather Sheen es graduada de la escuela en el hogar y también terminó una carrera universitaria estudiando en su casa. Disfruta tocar el arpa, trabajar en el negocio de su papá, y hacer trabajo voluntario como historiadora. Lea otros artículos escritos por la familia Sheeen en www.homeschoolfamilyforum.com.

Publicado en: The Times Examiner, Greenville, SC., el 12 de agosto de 2009. Usado con permiso.